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miércoles, 15 de agosto de 2012

Butacas... ¡a saco!

   Se hacen imprescindibles en salones y salas de estar - complementando el número de asientos que proporciona el sofá principal -, en dormitorios, en vestidores, en zonas de tránsito o de lectura... Su función: recibirnos para que reposemos. Sin lugar a dudas una butaca ¡ha de ser cómoda! Antes de decidinos a comprarla estamos en la obligación de probarla, y no sentándonos un segundo... hemos de evaluarla ¡exhaustivamente! Sentarnos, acomodarnos, comprobar si el lo suficientemente dura, o blanda, si es agradable para el uso que vamos a darle - bien sentándonos, o "echando una cabezadita" -, si su forma y altura nos permiten levantarnos con facilidad - en algunas se queda uno "encajado" y a duras penas logra salir... -.
   Hemos de dar especial importancia al tapizado ¿Por qué? Fácil, es lo primero que percibimos, y varía por completo el aspecto definitivo: una misma pieza puede parecer absolutamente diferente según la tela que la "envuelva". El tapizado hará de la butaca un elemento que destaque en una estancia, resalte su belleza y deleite la vista. Hemos de mirarlas detenidamente y encontrar ésa que va a dar "el toque perfecto" al rincón donde la queremos situar.
   Hay infinidad de estilos, desde líneas más clásicas y barrocas, hasta las más contemporáneas y minimalistas. Vamos a ver una pequeña muestra de la amplísima variedad existente en el mercado, pero todas con un denominador común: el tapizado ¡de saco!. Aquí podéis encontrar el carácter con que queréis dotar esa pieza que os gustaría tener en un rincón de vuestro hogar. Quizá hayéis la inspiración para renovar alguna que tengáis por vuestra casa y se os ha quedado un poco "out"...

Líneas clásicas en este diseño de Alberto Torres, Portobello Street

miércoles, 25 de julio de 2012

Tapizados que acarician los sentidos

   Una pieza maravillosa con la tela no adecuada ¡reconozcámoslo! pierde mucho. Tapizar una mueble es relativamente económico y lo renueva durante largos años. Así que si tenéis un sofá, silla, butaca, sillón, reposapies... estupendo, de calidad, que simplemente se ha deteriorado por el uso y/o el paso del tiempo, retapizarlo es una gran solución. Buscad la tela perfecta, esa que os enamore y que sea de buena calidad, con ella recuperará el esplendor de sus años dorados. 
    Para inspiraros vamos a dar un paseo por una selección de piezas tapizadas con textiles estilo suzani, a los que declaramos abiertamente nuestro amor desde el Desván. El resultado... ¿qué deciros si estamos enamorados de antemano? Mejor que lo evaluéis vosotros mismos.
   Empezamos por esta butaca en madera, con estampado fucsia, malva, turquesa, crudo, verde agua... tapizada en la parte exterior diferente a la interior ¡una delicia! perfecta para el dormitorio, salón, vestidor...
    

sábado, 23 de junio de 2012

Telares que enamoran... Suzanis

    Los textiles tipo Suzani son originarios de Tajikistán, Kazakhastán, Uzbekistán, y otros países de Asia Central. De tradición ancestral entre las tribus nómadas, su nombre procede de la palabra persa "suzan", que significa "aguja". Las bases utilizadas habitualmente eran tejidos de algodón o seda, aunque también se utilizaba el lino; sobre ellas se bordaba con hilos de seda. 
Therapy by Charlotte

domingo, 3 de junio de 2012

Camas para ensoñarse y soñar

   ¿Dónde termina su función práctica, y pasa a ser el lugar privilegiado en el que cada noche nos esperan nuestros sueños? Destinada al descanso, las posibilidades decorativas de una cama son infinitas; existe un tipo de camas que siempre han despertado pasiones: las camas con dosel.
Dosel, cabecero y estructura de madera, todo blanco.
   En los castillos europeos - siglos XII y XIII - no existían los dormitorios tal y como los conocemos - surgen en el siglo XVIII  -, y los divanes dispuestos en las estancias comunes adquirían por las noches la función de cama. En los divanes se disponían cortinajes, protegiéndolos de insectos, corrientes de aire y miradas indiscretas. Se colgaban del techo, paredes, o de una estructura recibida sobre cuatro postes, dispuestos cada uno en una esquina de la cama.